poema

tras tu almohada

no hay más de mí
salvo en las sobras malolientes de la inspiración.
quemo
madrugada tras noche
buscando el ritmo que te haga amable
y tengo,
cuando despierto con los ojos pegados a la tecla,
un montón de líneas con mal
sabor de boca.
solo
lo que escribo tras tu almohada tiene
algo que ver conmigo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *