• poema

    7/7/11

    la intención,el miedo,la vergüenza…frente al ímpetu,el amor,el deseo, el sexo recordado,el vaticinio. todonos debería enseñaralgo. merecemos menos tonteríaspara con nosotr@smism@s.

  • expats,  relatos

    Expats III

     [viene de Expats II]– Así que “el tambor del llano” es, en realidad, la tierra sobre la que galopa el caballo. Buscad más figuras retóricas como esta en los cinco textos que trataremos durante la semana y hablaremos de ello en próximas clases. Pasadlo bien. Pero antes, si no me los habéis mandado por correo electrónico, dejadme en la mesa los trabajos de la semana pasada. Y con eso termina una clase más de las que imparto como Profesor Asistente. Es extraño lo rápido que se amolda uno a hablar con esta cadencia, un poco más lenta de lo normal, a repetir las cosas importantes casi sin darme cuenta, para…

  • expats,  relatos

    Expats II

    [viene de Expats I]– But we don’t have that kind of water! Y todos nos empezamos a reír porque es, sin duda, uno de los mejores chistes de la noche. La responsable de nuestra risa es Caroline, compañera de clase de Chris que puede contar las mejores anécdotas sobre arquetipos de la Norteamérica profunda, posiblemente gracias a su marcado acento francés. Según lo que ha ido contando, lleva unos tres años en el país, haciendo lo mismo que yo, y se mueve por el sistema social de Estados Unidos como un pez en el agua, tanto que hasta su lenguaje corporal me parece una mezcla de idiomas, pero quizá eso…

  • expats,  relato

    Expats I

      – ¿Tiene ya su carta de la social security?  Me pregunta la mujer de las gafas verdes y el acento casi, pero no del todo mexicano, apenas entro en la oficina. Y le enseño un rectángulo de cartulina barata que me acredita como algo legal en este país. Sin darle más importancia ni perder la amabilidad, se agacha y saca una carpeta marrón del mostrador con un buen montón de papeles. – Firme donde está marcado. Y yo comienzo a buscar flechas amarillas de plástico que me indican dónde debo estampar mi nombre, mis iniciales, un vale por el total de mi alma o lo que sea que me…

  • poema

    camas -de Lugares y pasos-

    Cierro ojos en habitación de paredes blancas y recuerdo Que Mis camas se solapan con perversa Sencillez Y la pared está siempre esperando Agazapada Emboscada en la simplicidad contundente del golpe que me devuelve a la almohada Cuando creo que es Heidelberg o Utrecht en vez De Oviedo o Stuttgart o quizá, Cada vez menos, Claremont. Me pierdo con dis/gusto malsano en recordar las arañas En la boca, los gusanos en la alfombra, el frio Helado en los escalones, la soledad y los cuervos. Las miserias anejas a cada cama, las dolorosas Sonrisas arrancadas en cada amanecer equivocado. [foto]

  • poema

    de cartón-perla

    hay juegos inconscientes que destrozan razonesy las buenas voluntades no excusanmimos de muñeca cartón-perla que merece cortesen vez de polvos de atrezzo o canción adolescente.tantas excepciones crean inútilesreglas…que alguien cumple, hastiado,segundo a segundo.

  • relato

    Terrores cotidianos

    Berto intenta ligar con Helen; de manera sutil, pero todos lo sabemos. Le gustan las inglesas. Es un hecho. Desde que pasó sesenta días en un campamento de verano en Manchester, a los 17, supuestamente para aprender inglés -aunque sólo aprendió, según él mismo cuenta, “a liar porros y a desabrochar sujetadores con una mano”-. Quiere caerle bien a Helen, por eso le pregunta “¿Y tú, Helen?, ¿No le tienes miedo a nada?”. Y Helen, con su acento de corresponsal que lleva demasiados años en el extranjero, responde “Miedo de verdad no tengo, pero sí pequeños miedos. Cosas de cada día que me hacen tener supersticiones. ¿Se dice así?”. Y…

  • relato

    D tarde

    «I’m just kind of worried that my head’s gonna explode» David Foster Wallace, entrevista con David Lipsky para Rolling Stones. La sombra de mi pie desaparece sólo cuando la piso. Eso quiere decir algo. Algo que sirve sólo para llegar a alguna otra cosa que luego hace inútil lo anterior. Mi pie desapareciendo su sombra es la escalera del filósofo que, al final, no necesita ninguna escalera. Pero yo necesito mis pies para llegar a algún sitio. Mis pies, reconocidos como míos, confirman que yo estoy. Hace calor, pero no tanto como para que sea molesto. Sólo calor de verano apenas extinto. Los árboles crecen a ambos lados de la…